Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, presentó su declaración jurada de 2024 ante la Oficina Anticorrupción, que reveló un salto patrimonial de $970 millones respecto al ejercicio anterior. El documento destacó una tendencia recurrente en las finanzas del economista: la fuerte dolarización de sus activos y su preferencia por mantener el capital fuera de la Argentina.

Según el reporte oficial, el patrimonio total del funcionario se apoya mayoritariamente en depósitos bancarios e instrumentos financieros. De ese total, más de U$S 1,4 millones se encuentran radicados en cuentas en el exterior, una cifra que en presentaciones previas llegaba a representar el 99% de su liquidez total.

El contrato de su esposa con el Estado

La difusión de estas cifras coincidió con una creciente controversia que involucra a su esposa, María Josefina Rouillet. Recientemente, se conoció que la Cancillería -bajo la órbita del mismo Gobierno- adjudicó de forma directa un contrato de $114 millones a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), institución que Rouillet preside.

El acuerdo, destinado a la capacitación en inglés de diplomáticos hasta 2026, fue justificado por el Gobierno bajo el criterio de "especialidad", pese a que la AACI fue la única oferente. La oposición presentó denuncias penales por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública, cuestionando el favoritismo en un contexto donde el propio Sturzenegger lidera el ajuste y la "motosierra" sobre el gasto estatal.

A pesar de las críticas por el alto costo de las horas de clase y la baja inscripción de alumnos, el canciller Pablo Quirno defendió la legalidad del contrato, al asegurar que se cumplieron todos los protocolos de transparencia y se firmó un "Pacto de Integridad".